Cocinar el jamón: sí o no

Cocinar el jamón: ¿sí o no?

El jamón, ya sea serrano o ibérico, es un producto curado que se come CRUDO. Este tipo de alimentos se someten a un proceso de curación y eso hace que se puedan consumir directamente, sin manipulaciones. Si compras una pieza de jamón en Enrique Tomás, cuando te llega a casa está en su punto óptimo de consumo. ¡Para consumirla solo tendrás que abrirla, cortar una loncha y llevártela a la boca! Por tanto, cocinar el jamón antes de consumirlo es un error.

Si tu objetivo es añadir el jamón a tus recetas sí que puedes cocinarlo si la receta lo exige, aunque te recomendamos que lo manipules lo menos posible. Solo si está crudo disfrutarás de su sabor, aroma y textura al 100%. Una buena idea es agregarlo en los últimos pasos de la receta como topping. Así modificarás su sabor lo menos posible. ¡Sigue leyendo y te contamos todos los detalles acerca de acerca de cocinar el jamón!

Cómo consumir jamón

Como bien hemos dicho, para mantener el auténtico sabor, aroma y textura del jamón, éste se debe comer completamente crudo. La temperatura de consumo, el corte o la conservación van a ser factores decisivos a la hora de consumir jamón.

La temperatura ideal de consumo oscila entre los 20 y los 25ºC. Si tienes una pieza entera, puedes empezar a cortar y consumir directamente. En el caso que hayas adquirido el jamón en formato loncheado y envasado al vacío, deberás sacarlo del frigorífico unos 15-20 minutos antes para que adquiera la temperatura ideal en el momento de consumo. Cuando esté listo, verás que las lonchas se separan más fácilmente.

Para el corte, te recomendamos que consultes uno de nuestros vídeos tutoriales sobre cómo cortar jamón. Allí encontrarás todas las claves para llevarlo a cabo de forma correcta. Ten en cuenta que para cortar jamón es necesario contar con unos utensilios específicos como el cuchillo jamonero, la broca y el jamonero.

https://www.youtube.com/watch?v=p9i7XbMFnPM

En cuanto a conservación, si tienes una pieza entera te recomendamos que la empieces lo antes posible, como hemos dicho, cuando ésta te llega a casa ya se encuentra en su punto óptimo de consumo. Una vez abierta, lo más importante es que después de cortar la tapes bien con un paño sin pelusas y no con la propia grasa del jamón. En el caso de los loncheados, se conservan perfectamente hasta 3 meses en el frigorífico si están bien envasados al vacío. Cuando los abras, consúmelos lo antes posible en un plazo máximo de tres días.

Uso gastronómico del jamón

En España, la tapa o plato de jamón ibérico se ha convertido en un símbolo de nuestra gastronomía. Lo encontrarás en la mayoría de restaurantes del territorio. El uso gastronómico de esta delicia es tan variado como lo es la propia cocina espñola.

El “emplatado” del jamón es otra de las claves a la hora de comer jamón. Primero de todo, hay que tener en cuenta que el corte considerado perfecto es una loncha ni muy fina ni muy gruesa y de unos cuatro a cinco centímetros de longitud. Cada corte deberá de tener una forma similar para así conseguir una simetría y armonía en el plato. La colocación debe empezar desde el exterior del plato hacia el interior, solapando las lonchas. Un consejo es orientar la parte del tocino de la loncha hacia el interior del plato, de esta manera será más fácil coger las lonchas cuando vayamos a degustarlas y el plato quedará más llamativo. Se recomienda usar plato redondo para incrementar la elegancia del emplatado, aunque también es muy popular hacerlo en tablas de madera.

Acompáñalo de aquellos elementos que incrementen su valor gastronómico como el cava o un vino suave, el pan con aceite de oliva o los picos sevillanos. Incluso puedes combinarlo con algunas frutas como el melón. Además de conseguir el contraste entre el dulce y el salado, te servirá para limpiar la boca entre loncha y loncha. Descubre más sobre cuáles son los mejores acompañantes del jamón.

Tabla de ibéricos y frutas de temporada
Tabla de ibéricos y frutas de temporada

Cocinar el jamón en tus recetas: ¿sí o no?

El jamón forma parte de nuestra dieta mediterránea y es uno de los alimentos más típicos y tradicionales de la gastronomía española. Por ello, no solo lo comemos solo, también lo introducimos en las recetas del día a día. Y ahí es donde nos puede surgir la duda. ¿Se puede cocinar el jamón? Pues bien, para mantener sus propiedades organolépticas intactas: sabor, aroma, textura… lo más recomendable es manipularlo lo menos posible. Para disfrutar al 100% de su sabor lo mejor es comerlo crudo.

Recetas con jamón crudo

El jamón suele añadirse crudo en los últimos pasos de la receta para manipularlo lo menos posible y así mantener su sabor intacto. A continuación, te dejamos una serie de ejemplos para que veas como hacerlo de la manera adecuada.

Ensalada de judías, boniato y jamón ibérico

Rollito de membrillo, jamón ibérico y queso

Crema de espárragos con jamón

Tartar de jamón Ibérico

Recetas con jamón cocinado

Solo lo cocinaremos en los casos en que lo debas introducir en medio de una receta para mezclarlo con otros ingredientes, como en el caso de una “quiche”, de un sofrito para un plato en concreto o cualquier otro en el que sea imprescindible hacerlo. Ten en cuenta que, si lo pasas por la sartén, con tan solo unos segundos será suficiente. Vamos a por unos ejemplos para que puedas entender el procedimiento:

Quiche de verduras con jamón

Alcachofas con Jamón

Ñoquis con salsa de setas y jamón ibérico

Revuelto de espinacas con jamón, setas y huevo

Ahora que ya has salido de dudas sobre si cocinar el jamón o no, te dejamos un enlace a nuestra shop online para que puedas escoger qué tipo de jamón prefieres y qué formato es más cómodo para ti.

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