Consejos para no tener que tirar comida

Consejos para no tener que tirar la comida

Alguna vez, todos y todas hemos acabado tirando alimentos que nos han sobrado de una comida o de una cena, o se nos ha pasado la fecha de caducidad de un producto o simplemente nos hemos acordado de que estaba en el fondo de nuestra nevera o despensa hace tiempo. Sobretodo en estas fechas, donde nos encontramos con abundantes comidas o cenas Navideñas, que sobre comida es algo muy habitual. En este post vamos a darte algunos consejos para no tener que tirar comida y aprovecharla.

¿Qué hacer para no desperdiciar comida?

Es cierto que, cuando vamos a comprar, especialmente sin lista de la compra, tendemos a comprar por inercia o más de lo que necesitamos. Esto hace que a la larga tengas que acabar tirando aquello que no necesitabas.

Vamos a enseñarte como poner remedio a unos malos hábitos que perjudican a nuestro planeta y también a nuestra economía. Con unas simples medidas podemos evitar acumular comida y en consecuencia tirar innecesariamente. Veamos pues estos consejos.

1. Mantener la nevera limpia y todo a la vista

En casa nos preocupamos mucho de limpiar las habitaciones, los baños, los suelos, los fogones pero dedicamos, por regla general, menos tiempo a limpiar nuestra nevera (¡en el sentido literal claro!) y, sobretodo, en organizar los estantes. Lo ideal es poner más adelante, a la vista, los alimentos que debemos consumir preferentemente antes. Esto será una de las claves para que no nos quede nada en el fondo que está a punto de caducar y lo tengamos que acabar tirando.

Si no lo vemos, difícilmente sabremos que está ahí, y pasarán los días antes de que nos demos cuenta que ya huele mal o que la fecha está a punto de caducar. ¿Cómo solucionar esto? Fácil, guarda todo en fiambreras de cristal o totalmente transparentes. Así conseguirás verlo todo sin abrir y evitarás olvidarlo hasta que se estropee más rápido, porque cada vez debes quitar la tapa para ver lo que hay dentro y expondrás el alimento a los cambios constantes de temperatura.

3. Almacenar las verduras y conservar las frutas

Si las verduras te ocupan mucho sitio, lo más fácil seria cortarlas, lavarlas, escurrirlas bien (podéis usar si tenéis una centrifugadora manual) y guardarlas en una bolsa de congelar bien cerrada, sin aire (no hace falta hacer el vacío) y bien selladas. Las puedes envasar en porciones o en una sola, según tu necesidad semanal. Es un trabajo que harás solo una vez a la semana.

Para las frutas, puedes congelar las más pequeñas, peladas y separadas por gajos. Por ejemplo, ciruelas, albaricoques, melocotones, las puedes cubrir con almíbar con unas gotas de limón. Las grandes mejor cómpralas por medias piezas, sobre todo si no sois tantos en casa o no la vas a consumir en 2/3 días. También si tienes mucha puedes hacer mermelada casera. Una buena tostada sabe mucho mejor con mermelada hecha en casa.

Con el aguacate, por ejemplo, hay que tener especial cuidado, seguramente no te durará mucho en la nevera ya que está delicioso, pero como se oxida rápido y suele ser saciante puede que uno no te lo comas de una sentada. Pon el resto en una fiambrera con una cebolla abierta, su azufre evitará que se oxide.

4. Batchcooking

El batchcooking consiste en cocinar varias recetas a la vez para los diferentes días de la semana, preparando elaboraciones intermedias para combinarlas y crear platos distintos pero completos nutricionalmente. Esta técnica aprovecha al máximo los recursos y permite ahorrar dinero en tu compra semanal. Uno de los consejos más útiles para no tener que tirar comida.

El aprovechamiento de los alimentos es una de las ventajas más importantes de este tipo de cocina. Algunos trucos pueden ser comprar piezas enteras, tanto de verduras como de productos animales, para darle un mayor rendimiento. Descubre mucho más en: Qué es el batchcooking y qué ventajas tiene.

Batch Cooking
Batch Cooking

5. Conservar el loncheado de jamón y embutidos

Son muchas las ventajas de comprar alimentos loncheados y en especial los curados como el jamón y los embutidos. Los loncheados de jamón al igual que los sobres de embutidos son muy fáciles de conservar si están al vacío y aún sin abrir. Su durabilidad es de tres a cuatro meses.

Te recomendamos que una vez hayas abierto un sobre de loncheado lo consumas lo antes posible. Si no lo consumes de golpe, puedes guardar el sobrante envuelto en papel film pero eso sí, no tardes mucho en consumirlo porque perderá textura, sabor y se secará. Se conserva en su estado óptimo durante unos dos o tres días. Para más información sobre este tema te recomendamos: ¿Cómo conservar el jamón?.

6. Queso sin moho

Antes de meterlo en la nevera envuélvelo en papel film. Si algún trozo, ves que se reseca demasiado, no lo tires está bueno de otras formas. Puedes derretirlo en una cazuela a fuego lento, échale un chorrito de vino blanco, una especia como la nuez moscada y revuelve poco a poco. Como mini fondue o para salsa de un plato de pasta o en la ensalada te resultará muy sabroso.

7. Conservar las salsas

Si colocamos las salsas caseras o compradas en un tarro de cristal, alargamos su vida y durabilidad. Por ejemplo con la salsa de tomate. Si la guardas en un tarro de cristal y cubres la superficie con un chorro de aceite de oliva su duración se multiplicará y tampoco se perderán sus propiedades.

Antes de tirar nada pregúntate si no lo puedes reciclar, seguro que habrá alguna forma. Deja volar tu imaginación y, si no, siempre tienes internet para buscar ideas. ¡Recuerda! La clave está en organizar bien la nevera, tener en cuenta todas la adecuada conservación de los alimentos y practicar el batchcooking. Si sigues estos consejos para no tener que tirar comida, será algo realmente sencillo y aprovecharás mucha más los alimentos.

Comentar

Tenga en cuenta, los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados.

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de privacidad de Google y los Términos del servicio.