Curiosidades del jamón

7 curiosidades del jamón ibérico que te sorprenderán

El jamón ibérico es todo aquel que se produce gracias a la carne de auténticos cerdos ibéricos criados en nuestra península pero, ¿lo sabes todo acerca de él? ¡En Enrique Tomás te contamos 7 curiosidades del jamón ibérico que te sorprenderán!

Curiosidades del jamón ibérico

A la hora de comprar jamón ibérico es conveniente que dispongas de toda la información necesaria para poder diferenciar entre los tipos de jamón y sus cualidades. ¡En Enrique Tomás te vamos a contar todo lo que necesitas saber para poder elegir el tuyo según tus gustos!

1. La alimentación de los cerdos ibéricos

Según la alimentación que sigan los cerdos ibéricos podemos diferenciar entre jamones ibéricos de cebo, ibéricos de campo o ibéricos de bellota. Por un lado, los ibéricos de cebo son llamados así porque se alimentan de pienso en las granjas. Por otro lado, los ibéricos de campo reciben una alimentación combinada: se alimentan de pienso y también pastan libremente por el campo alimentándose de frutos silvestres y hierba. Y, por último, los ibéricos de bellota - tal y como dice su nombre - se alimentan de bellotas y también de otros frutos en la dehesa durante lo que llamamos "la montanera".

2. Producción limitada del jamón ibérico de bellota

Ya hemos explicado que hay tres tipos de jamones ibéricos según su alimentación pero, a diferencia de los de cebo o campo, la producción de ibéricos de bellota es limitada. En España se producen alrededor de 1.4 millones de jamones ibéricos de bellota y otras tantas paletas y es imposible producir más. ¿Por qué? Muy sencillo, porque la actividad de las dehesas y el número de árboles están controlados, por lo que no se pueden alimentar allí a más de 700.000 cerdos ibéricos. Una dehesa debe tener por lo menos cien metros cuadrados por cerdo.

Dehesa Amanecer
Qué es una dehesa

3. Los cerdos con los que se produce jamón de bellota NO solo comen bellotas.

Como ya hemos mencionado, estos cerdos se alimentan en las dehesas cuando hacen la montanera y allí, además de bellotas, comen todo tipo de productos naturales y hierbas. Un cerdo ibérico puede comer al día entre ocho y diez kilogramos de bellotas, hierbas y otros productos naturales y beber hasta cincuenta litros de agua.

Además, para encontrar la comida y el agua que necesitan puede recorrer hasta catorce kilómetros al día pudiendo desarrollar y fortalecer sus músculos. Este hecho junto a su capacidad genética de infiltrar la grasa en el músculo hace que la pieza de jamón ibérico de bellota adquiera un valor inigualable gracias a su exquisito sabor y textura.

4. La raza del cerdo

Los cerdos ibéricos son todos aquellos que tienen, como mínimo, la madre de esta especie. A partir de aquí existen diferentes posibilidades que también nos sirven para clasificar el tipo de jamón del cual se trata. ¡Te lo contamos en la siguiente infografía!

Infografía Razas del Cerbo Ibérico

5. El Jamón "Pata Negra"

Si combinamos la alimentación a base de bellota y el 100% de pureza racial ibérica, obtenemos como resultado jamones 100%  ibéricos de bellota, llamados también "pata negra". Pero, ¿por qué se les llaman de pata negra? Pues porque las pezuñas de los cerdos ibéricos y sus piernas suelen ser negras, pero esto no tiene por qué ser así. Puede ocurrir que un ibérico no tenga la pezuña negra  y que, por el contrario, sí la tenga un cerdo blanco.

Por lo tanto, si eres de aquellos que se fijan en el color para saber si está comprando un producto auténtico, déjanos decirte una cosa: es un error. Lo mejor que puedes hacer es fijarte en la composición de las piernas, no en su tonalidad. Los cerdos ibéricos tienen las piernas delgadas en la zona del tobillo, alargadas y estilizadas; si ves una pata de estas características, estás ante un auténtico jamón ibérico.

6. Los puntitos blancos y las vetas del jamón

En contraposición a lo que se cree, que el jamón ibérico tenga puntitos blancos NO quiere decir que esté malo, ¡sino todo lo contrario! Estas marcas blancas en el jamón son cristales de tirosina y nos revelan que el proceso de curación del ibérico se ha llevado a cabo de manera correcta.

Por otro lado, existen esas pequeñas vetas blanquecinas que se observan dentro de cada una de las lonchas de jamón ibérico, las cuales hacen que el sabor y la textura de este tipo de carne curada sea esta tan exquisita. Estas vetas aparecen gracias a la capacidad de los cerdos ibéricos de infiltrar la grasa en el músculo y corresponden a la grasa interna del jamón. Este tipo de grasa es una grasa insaturada rica en ácido oleico. Te lo contamos más en: ¿Es mala la grasa del jamón?

7. ¿Cómo consumir y acompañar el jamón ibérico?

Las últimas curiosidades del jamón ibérico son acerca de su modo de consumo y sus acompañantes. La mejor manera de comerlo es directamente, es decir, sin cocinarlo antes de comerlo. De hecho, uno de los mejores placeres es: ¡Cortar una loncha de jamón de tu pieza y llevártela directamente a la boca! Otra opción es cortar tus lonchas y "emplatarlas" correctamente, disfrutarás al 100% comiéndolas.

Si quieres utilizarlo en tus recetas te recomendamos que lo manipules lo menos posible, corta las lonchas en trocitos o utiliza tacos o virutas de jamón y añádelo a tus recetas en el último momento para darle un toque de sabor: Ideas de Recetas Enrique Tomás.

Por último, también es muy importante saber cuál es la mejor bebida para acompañar el jamón ibérico, ya que sin duda, el maridaje puede hacer que nuestra experiencia sea de lo más sorprendente. Para ello te recomendamos nuestro post: Los mejores acompañantes del jamón. ¡Descubre cuál es el maridaje que va más contigo!

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